La intendenta de General Roca, María Emilia Soria, se refirió a la renuncia del concejal de Bariloche Leandro Costa Brutten, que dejó su banca tras reconocer públicamente un episodio de violencia hacia su exesposa. Las declaraciones de la dirigenta generaron controversia por el tono con el que se refirió al edil.
Soria aseguró que repudia cualquier hecho de violencia, pero al mismo tiempo lamentó la salida de Costa Brutten y reivindicó su figura política. La intendenta lo calificó como un “gran compañero, un gran colaborador y un excelente concejal”, en una valoración que contrastó con la gravedad del hecho que el propio dirigente admitió.
La declaración llamó aún más la atención por el lugar que Costa Brutten venía ocupando en el armado electoral del sorismo. El concejal era mencionado como uno de los posibles nombres para acompañar a Soria en una fórmula provincial de cara a las elecciones de 2027.
El episodio dejó expuesta la contradicción entre el repudio declamado a la violencia y la reivindicación política del dirigente. Mientras Costa Brutten decidió dar un paso al costado por la gravedad de lo ocurrido, Soria eligió despedirlo con elogios, en una definición que quedó en el centro de la discusión política rionegrina




