El especialista en estrés Daniel López Rosetti detalló el impacto positivo de la actividad programada y el ejercicio físico sobre la salud mental, y explicó por qué las emociones gobiernan más nuestras decisiones que la razón.
Tener una rutina estructurada no es solo una cuestión de productividad: es salud mental. Eso es lo que sostiene Daniel López Rosetti, médico argentino especializado en estrés, que en una entrevista reciente explicó cómo la actividad programada impacta directamente en el cerebro. Cuando el día tiene estructura, el cerebro percibe menos amenazas y produce menos cortisol, la hormona asociada al estrés.
Dentro de esa rutina, López Rosetti pone al ejercicio físico en un lugar central. Para el médico, moverse de forma regular no es una recomendación más: es una intervención terapéutica. El ejercicio genera cambios en el cerebro que mejoran el estado de ánimo, reducen la ansiedad y ayudan a regular las emociones de una forma que pocas otras actividades pueden lograr.
Y hablando de emociones, López Rosetti también aprovechó para recordar algo que considera fundamental: los seres humanos no somos racionales por naturaleza, sino emocionales. La razón existe, pero llega después. Entender eso, dice, cambia la manera en que nos relacionamos con nosotros mismos. La información fue publicada por LA NACION.





