Funcionarios de Estados Unidos están analizando activamente la posibilidad de promover la adopción del dólar como moneda en otros países, con el objetivo de reforzar la influencia económica estadounidense a nivel global y contrarrestar el crecimiento financiero y comercial de China.
El diario británico Financial Times informó que miembros de la administración de Donald Trump están evaluando distintas estrategias para incentivar a otros países a adoptar el dólar como su moneda principal. Esta iniciativa busca mantener la supremacía global del dólar frente al avance de China, que ha promovido el uso de otras monedas en el comercio internacional, debilitando así la influencia estadounidense en los mercados globales.
De acuerdo con el reporte, el profesor de la Johns Hopkins University y especialista en dolarización, Steve Hanke, sostuvo reuniones con funcionarios del Tesoro y de la Casa Blanca para analizar la viabilidad de esta política. Hanke señaló que, aunque la estrategia se está considerando seriamente, todavía no se han tomado decisiones definitivas al respecto, y el proceso se encuentra en una etapa inicial de desarrollo.
Dentro de este contexto, Financial Times destacó a Argentina como uno de los «candidatos principales» para adoptar el dólar, debido a la constante pérdida de confianza en su moneda local, el peso. La mención surge en un momento en que Estados Unidos ha buscado colaborar para estabilizar recientes tensiones en los mercados argentinos, aunque ambos países aclaran que la dolarización no está siendo activamente considerada por el momento. Hanke también mencionó otras naciones con potencial para esta política, como Líbano, Pakistán, Ghana, Turquía, Egipto, Venezuela y Zimbabue.
El interés por promover la dolarización se da en paralelo a la preocupación de Estados Unidos por el impulso de China para que los mercados emergentes reduzcan el uso del dólar en transacciones internacionales. Mientras tanto, la dolarización había sido una promesa central de campaña del presidente argentino Javier Milei, aunque el ministro de Economía, Luis Caputo, descartó su implementación a corto plazo por la falta de reservas. Pese a las advertencias del FMI sobre un posible bajo crecimiento bajo una dolarización obligada, algunos inversores sostienen que esta medida podría ser clave para romper ciclos económicos negativos en el país.





