El actor compartió un emotivo testimonio sobre un cuaderno en el que Santiago Bal dejó reflexiones y pensamientos antes de su partida. Entre lágrimas, Fede habló de la herencia emocional que su padre le dejó más allá del teatro.
En una entrevista cargada de emoción, Fede Bal abrió su corazón al recordar una de las pertenencias más valiosas que conserva de su padre: una bitácora escrita por Santiago Bal en sus últimos meses de vida. En esas páginas, el recordado artista dejó frases, pensamientos y reflexiones sobre la familia, el amor y el paso del tiempo. Para Fede, ese cuaderno se convirtió en una especie de refugio emocional y en un legado que lo acompaña en los momentos más difíciles.
El actor confesó que aún le cuesta leerlo completo, pero que cada vez que lo hace encuentra una enseñanza nueva. “Es como escucharlo de nuevo”, dijo, emocionado. Según contó, su padre solía escribir por las noches, cuando el silencio lo ayudaba a ordenar lo que sentía. Entre las líneas, aparecen recuerdos de su infancia, anécdotas del teatro y palabras dedicadas a su hijo, que hoy cobran un sentido especial.
Fede también habló del vínculo complejo pero profundo que mantuvo con Santiago. “Tuvimos nuestras diferencias, pero el amor siempre estuvo. Ese cuaderno me recuerda eso: que, a pesar de todo, fuimos familia”, aseguró. Sus palabras conmovieron a los espectadores, que lo acompañaron con mensajes de apoyo y empatía.
Más allá de la tristeza, el actor quiso resaltar el valor de los recuerdos como forma de mantener viva la presencia de quienes ya no están. “No me quedan cosas materiales, me queda lo que él escribió y lo que me enseñó”, expresó. Con su testimonio, Fede Bal volvió a poner en primer plano la sensibilidad que lo une al legado de su padre y el poder del arte para transformar el dolor en memoria.





