El presidente partió esta mañana rumbo a Washington, Estados Unidos, donde mantendrá un encuentro con el expresidente Donald Trump. Durante la visita, se espera que ambos líderes aborden diversos temas de interés bilateral, incluyendo la cooperación económica, acuerdos estratégicos y la agenda política regional.
El presidente Javier Milei no asistirá al 61° Coloquio de IDEA que se desarrollará en Mar del Plata del 15 al 17 de esta semana, debido a compromisos relacionados con asuntos centrales de su gestión. En cambio, el mandatario emprendió viaje rumbo a Washington, donde mantendrá un encuentro con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, con el objetivo de abordar temas de interés bilateral y fortalecer la relación entre ambos países.
Durante la primera jornada del Coloquio, el vocero presidencial Manuel Adorni será el encargado de transmitir el mensaje de Milei a los participantes. Desde la organización destacaron que, si bien el presidente manifestó su interés en asistir, su agenda de gestión le impide estar presente en el cierre del encuentro. Asimismo, el ministro de Economía, Luis Caputo, participará de manera virtual debido a compromisos internacionales considerados clave para la política económica del país.
El Coloquio reunirá a referentes del sector privado, la política y el ámbito académico, con la presencia de funcionarios como Federico Sturzenegger, ministro de Desregulación y Transformación del Estado; y Julio Cordero, secretario de Trabajo, Empleo y Seguridad Social. También participarán gobernadores de distintas provincias, incluyendo a Martín Llaryora (Córdoba), Ignacio Torres (Chubut), Alfredo Cornejo (Mendoza), Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Marcelo Orrego (San Juan) y Leandro Zdero (Chaco), quienes debatirán sobre la competitividad y el desarrollo económico del país.
Mariano Bosch, presidente del Coloquio y CEO de Adecoagro, subrayó que la competitividad será el eje central de las jornadas y destacó la importancia de que los empresarios se involucren activamente en el debate. Señaló que no solo se trata de reclamar condiciones, sino de asumir la responsabilidad de innovar, mejorar la productividad, ser más eficientes y competir tanto en el mercado interno como a nivel internacional, reforzando así el papel del Coloquio como espacio de diálogo entre los sectores público y privado.





