Nuevas investigaciones indican que el estrés no siempre es negativo. Cuando se gestiona adecuadamente, puede mejorar la concentración, la creatividad y la motivación, convirtiéndose en una herramienta para el crecimiento personal.
Según un estudio de la Universidad de Yale, los trabajadores que reinterpretan las señales del estrés como un estímulo —en lugar de una amenaza— presentan menor agotamiento y mayor satisfacción profesional.
Los expertos explican que el estrés saludable, conocido como eustrés, activa la energía física y mental necesaria para enfrentar desafíos, siempre que exista equilibrio entre exigencia y recursos disponibles.
Las claves, señalan, están en la autopercepción: mantener pausas activas, priorizar el descanso, delegar tareas y fortalecer las redes de apoyo en el ámbito laboral. “No se trata de eliminar el estrés, sino de aprender a usarlo a favor”, resume la psicóloga organizacional Laura Rizzo.
Adoptar una mirada más flexible y consciente del trabajo puede convertir la presión diaria en una fuente de crecimiento y resiliencia, favoreciendo tanto la productividad como la salud emocional.





