El tandilense, campeón del US Open 2009 y medallista olímpico, reúne los méritos deportivos y el reconocimiento mundial necesarios para ingresar al International Tennis Hall of Fame. Sin embargo, su nominación depende de un proceso riguroso y selectivo.

La organización con sede en Newport, Estados Unidos, evalúa anualmente a los candidatos propuestos por federaciones, periodistas y exjugadores. Los postulados deben haber estado retirados al menos cinco años y contar con una trayectoria destacada dentro y fuera de la cancha.

En el caso de Del Potro, sus logros lo posicionan como un firme aspirante: un Grand Slam, tres medallas olímpicas, triunfo ante los tres grandes del tenis moderno —Federer, Nadal y Djokovic—, y un impacto emocional innegable en los fanáticos del deporte.

Además, su carrera fue símbolo de resiliencia. Las múltiples lesiones que limitaron su participación no impidieron que regresara una y otra vez, ganándose la admiración del público y el respeto del circuito.

Si la ATP formaliza su candidatura, el exnúmero 3 del mundo podría ser incluido en la clase 2026 del Salón de la Fama, consagrando oficialmente una carrera marcada por el talento, la humildad y la lucha constante.

Tendencias