Consultada sobre las causas judiciales contra Cristina Fernández de Kirchner, la candidata del Frente de Izquierda Myriam Bregman destacó su postura coherente y de principios, más allá de las diferencias políticas.
“Para mí es una coherencia y son los principios que tengo siempre. No tengo que coincidir con Cristina Fernández de Kirchner para darme cuenta de que hay una persecución política”, afirmó Bregman.
La candidata a diputada nacional por la Ciudad recordó que, tras conocerse la condena, su espacio fue de los primeros en salir a la calle para expresar el rechazo a una sentencia con motivaciones políticas: “Cuando sale la condena, fuimos a la movilización y después a su casa, a decir que estábamos en contra. Incluso con otros argumentos.”
La candidata explicó que la persecución judicial contra la expresidenta forma parte de una estrategia para polarizar y proscribir: “la están persiguiendo, la están proscribiendo, porque les conviene tenerla presa, polarizar y porque hay una orden de Estados Unidos”, concluyó la candidata a diputada nacional por el FIT.
Con esta declaración, Bregman buscó marcar una posición de independencia frente al kirchnerismo, pero también de firme rechazo al uso político del Poder Judicial. La dirigente del Frente de Izquierda planteó que la defensa de las libertades democráticas trasciende las diferencias partidarias y se inscribe en una lucha más amplia contra la criminalización de la política.
En ese sentido, remarcó que su espacio “fue coherente en todos los casos”, tanto en la denuncia de la persecución a dirigentes populares como en el cuestionamiento al funcionamiento del sistema judicial. “Lo dijimos con Milagro Sala, con los trabajadores judicializados y ahora con Cristina. No es una cuestión de afinidad política, es una cuestión de principios”, subrayó.
Bregman concluyó llamando a construir una alternativa independiente del bipartidismo tradicional, “que no se calle frente a la injusticia venga de donde venga”, y ratificó que el Frente de Izquierda “seguirá denunciando la manipulación judicial como parte del poder económico y mediático que busca condicionar la voluntad popular”.





