Entre 2023 y 2025, las temperaturas del mar en varias zonas de Europa alcanzaron niveles récord, con episodios que superaron los valores promedio hasta 2,9 °C. Durante 16 días consecutivos en junio de 2023, se registraron condiciones térmicas sin precedentes en aguas poco profundas.
El riesgo de que un episodio de esta magnitud se repita ha crecido notablemente, afectando al mar Céltico y al mar del Norte central. Estos eventos generan impactos directos sobre los ecosistemas marinos, alterando las floraciones de fitoplancton y provocando proliferación de bacterias que pueden afectar la salud humana. Además, mares más cálidos actúan como fuente de calor para las zonas costeras, elevando las temperaturas locales y la humedad, generando potenciales precipitaciones intensas.
Los expertos advierten que el calentamiento continuo incrementa la frecuencia de estos eventos y recomiendan intensificar la vigilancia de temperaturas oceánicas y mejorar los modelos climáticos para anticipar fenómenos extremos, ya que la continuidad de la tendencia actual proyecta un escenario donde olas de calor marinas más intensas y frecuentes se vuelvan comunes.





